COYOTE VS. ACME: LA DEMANDA DEL SR. WILE E. COYOTE

Coyote vs Acme se basa en el artículo homónimo de Ian Frazier, el cual presenta, de manera irónica, las quejas de Wile E. Coyote ante la corte por utilizar productos Acme. Del mismo modo, la adapta Dave Green, quien trata la película con estilo policíaco y plantea la historia alrededor de un misterio por resolver: ¿por qué los productos Acme fallan?
Acme ha fabricado herramientas para que Coyote atrape al Correcaminos, pero cada vez que intenta cazarlo, fracasa. Cansado de errar, contacta al abogado Kevin Avery (Will Forte) para que sea compensado por las fallas de los productos. El caso es mediático y con la perseverancia de Wile, descubren que los artefactos defectuosos están relacionados con el proyecto Sísifo, el cual consiste en usar a los dibujos como pruebas para mejorar los productos.

El Coyote, tenaz y astuto, desea cazar al Correcaminos y demandar a la compañía. Se apoya en su abogado Kevin, quien comparte sus mismos valores y se opone a los de Buddy Crane (John Cena), abogado de Acme, quien prioriza las ventas a través de procesos opacos, como la desaparición del Dr. Lorrey (Eric Bauza), creador de los artefactos.
Las caricaturas sufren las fallas de los productos: les explotan en la cabeza, los hieren y sus peticiones son insuficientes. Fastidiados, ven en la demanda de Wile la única manera de detener el abuso de la gran corporación. A su vez, los daños colaterales no se limitan a ellos; incluyen el medio ambiente, desapariciones, secuelas en experimentos y una censura por cuestionar a la marca.

El modelo Acme pone su atención en el cliente, lo estudia, tienta y engaña con su publicidad para alinearlo en un círculo de consumismo. Como buenos vendedores, saben que el Coyote no puede cazar al Correcaminos porque es más veloz, así que lo persuaden con la esperanza de igualar la habilidad de su presa. A Wile, el eterno consumidor, lo engañan con productos que satisfacen sus deseos, pero después estos lo frustran porque no cumple con las expectativas.
La demanda expone como los artefactos modifican nuestros hábitos naturales. Tan atractiva es la comodidad de los dispositivos en nuestras vidas, que hemos olvidado valernos por nosotros mismos. Cambiamos caminar por el auto, pensar por el prompt y trabajar por el consumo porque nos es más fácil adoptar una actitud conformista. El producto nos moldea y decide cómo debemos ser.

Los productos nos consumen por un exceso de demanda; ahora nosotros tenemos que fabricarlos y aún así lo ignoramos. Cada vez que alguien usa su teléfono está trabajando para Google o Apple, produciendo telemetría que eventualmente se usará para vendernos productos a nuestro gusto. Como el Coyote, trabajamos para mejorar los productos, agregamos valor sin saberlo y nos seducen con nuestros gustos.
Coyote vs Acme es entretenida y divertida, su lado irreal entre humanos y animaciones acentúa la crítica del poderoso contra el débil, que a su vez satiriza el consumismo, el sistema corporativo y legal. Además, la victoria de Wile recae en defender sus derechos y en una demanda que visibiliza a las caricaturas ignoradas afectadas por Acme.
