Project Hail Mary: La soledad de las estrellas

Basada en la novela homónima Project Hail Mary de Andy Weir y dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, nos presenta la historia de Ryland Grace (Ryan Gosling), un científico que viaja al espacio para evitar que los “astrófagos” —comedores de estrellas— eliminen propiedades del Sol y provoquen desastres climáticos en la Tierra. Grace no recuerda cómo llegó al espacio, pero tendrá que averiguarlo y confrontar los miedos que lo llevaron a esa misión, con la compañía de “Rocky” (James Ortiz), un extraterrestre que lo ayudará a completarla.
Grace es un profesor exiliado por sus investigaciones en microbiología, pero su trabajo no había sido valorado hasta que Eva Stratt (Sandra Hüller) lo integra al proyecto Hail Mary. A pesar de ese breve reconocimiento, es ajeno a las personas; no tiene pareja, ni contacto con su familia: sólo se tiene a él y su trabajo. Sin embargo, su poco arraigo esconde una profunda cobardía que le impide relacionarse con los demás.

Asimismo, su curiosidad innata por investigar el universo lo lleva a usar métodos diferentes a los de sus compañeros. Al no pertenecer al gobierno y solo colaborar en el proyecto, tiene más autonomía. En la película se insinúa una crítica a la cooperación, en la cual todos los científicos responden a los intereses de sus gobiernos, lo que hace imposible contribuir a avances relevantes.
El dilema de Grace es si regresa a la Tierra para ser parte de eso o quedarse en el espacio y redimir su cobardía. Esa duda irá desapareciendo con Rocky, el extraterrestre que también está investigando a los astrófagos y que representa la curiosidad pura. Al no tener bandera ni superiores a quienes responder en el espacio, su relación está determinada por sobrevivir y evitar el colapso solar. En la soledad del espacio mira los temores que escondía y esa vulnerabilidad lo hace empatizar con Rocky y superar su importancia personal.
Con un abordaje de ciencia ficción y una crítica entretenida, explora que el peligro de la Tierra no son los astrófagos sino los propios humanos, aunque el final parece complaciente, en el fondo Grace se mantiene alejado del mundo porque sabe que no es seguro, sin duda, una película que merece ser vista en cines.

