Una batalla tras otra (2025): El eco de la revolución perdida.

Una batalla tras otra (2025) dirigida por Paul Thomas Anderson e inspirada en la novela Vineland (1990) de Thomas Pynchon, nos cuenta la historia de Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio) y Perfidia Beverly (Teyana Taylor), una pareja que pertenece al grupo de extrema izquierda “French 75”, dedicada a vandalizar bancos y estaciones militares en la frontera. Ella tiene una hija, Willa (Chase Infiniti) que provoca el retiro de Bob para cuidarla. Perfidia continúa luchando hasta ser arrestada, pero logra escapar engañando al coronel Steven J. Lockjaw (Sean Penn), desencadenando la persecución de todos los miembros del grupo, incluida la hija de Perfidia.
Una historia que muestra las contradicciones ideológicas. La izquierda, representada por el grupo de los “French 75” lucha por el eterno sueño de la revolución, pelea sin un objetivo real, cometiendo actos de vandalismo y robo. También está su exlíder Bob que no ha leído el manual, prefiere la vida placentera sobre la armada y grita “¡Viva la revolución!” para darse ánimo.
En cambio, la derecha, busca resolver los problemas mediante la fuerza y en las sombras, sin importar si lo hace desestabilizando una protesta. El coronel y el ejército son peones de grupos supremacistas que anhelan los buenos tiempos de Estados Unidos y que recompensan a los patriotas por creerse parte de esa élite.

Los migrantes intentan sobrevivir mientras la izquierda y la derecha se confrontan, escondidos en el sótano sin que alguna ideología los ayude a resolver sus conflictos, han normalizado las persecuciones y desarrollado una tranquilidad en medio de la incertidumbre, como lo transmite el sensei Sergio (Benicio del Toro),
Paul Thomas Anderson critica la incapacidad de dialogar de la sociedad estadounidense al exagerar las prácticas de ambos bandos. El aparente final feliz exhibe como cada nueva generación vuelve a luchar desde el infantilismo ideológico y cualquier bando que se elija conducirá al mismo resultado de los personajes, ya sea desde las alturas o desde lo clandestino. Otra batalla tras otra destaca por su historia y sus actuaciones.

