Wish you were here (1975): El fantasma que ayudó a Pink Floyd en el proceso creativo del álbum.

Portada del álbum Wish You Were Here de Pink Floyd con dos hombres dándose la mano mientras uno está en llamas
Wish You Were Here – © Pink Floyd

El espectro de Syd Barrett definió la identidad creativa de Wish You Were Here. El álbum fue grabado en los estudios Abbey Road, en Londres, donde Gilmour y Waters describieron un ambiente pesimista debido a la sobrecarga mediática por el éxito comercial de The Dark Side of the Moon (1974), así como la melancolía por Syd Barrett, quien dejó el grupo por su psicosis y comportamiento inestable.  

La nostalgia por su compañero quedó plasmada en la canción Shine On You Crazy Diamond (Pts. 1–5), donde referencian a Syd con la metáfora del diamante loco y muestran cómo su comportamiento autodestructivo provocó su deterioro mental y lo convirtió en un extraño para la banda. Syd había cambiado, pero seguía conservando su autenticidad para hacer música, a diferencia de sus ex compañeros, que estaban en un proceso de comercialización masiva y que se explora ampliamente en Welcome to the Machine.

Have You Got It Yet? The Story of Syd Barrett and Pink Floyd — © Nick Mason Archive

Los deseos son la mercancía para la industria musical; la sociedad te enajena y busca que te olvides de tu individualidad, pero hay algunos que prefieren el arte. El músico lucha contra esa situación y abraza su libertad para rebelarse y ser una decepción: “bought a guitar to punish your ma”. Aun así, el artista con sueños y deseos, pronto convulsiona ante las prioridades económicas de la industria musical. En este mundo hay una explotación emocional, donde solo los sentimientos pueden convertirse en canciones rentables: el músico es una mina y extraerán hasta su último diamante.

El espejismo de la inmortalidad y del éxito provoca la enajenación del grupo en Have a Cigar. Los medios y los directivos alimentan la vanidad de la banda y la manipulan con comentarios como “You’re gonna fly, you’re never gonna die”, mentira que poco a poco fue mecanizando su música y motivó la incertidumbre creativa que experimentan en Wish You Were Here, donde el desasosiego de la banda consiste en no saber a dónde ir ni en qué valores creer; los engaños los han desarraigado y obligado a hacer una retrospección. El fantasma de Syd Barrett es un baluarte contra la enajenación: su estado mental es disruptivo y rompe con la sistematización de la música de manera extraordinaria. Imitándolo, vuelven a brillar y están “Running over the same old ground” en la última parte de la canción.

Brian Humphries junto a Roger Waters — © Jill Furmanovsky Archive

En Shine On You Crazy Diamond (Pts. 6–9), están junto al recuerdo loco de su excompañero, navegan contra las dificultades y vuelven a estilizar los sonidos del mundo, pero este desbordamiento desata pánico en algunos y por eso surge la frase “Nobody knows where you are”. El espíritu aleatorio es incontrolable y no responde a la lógica mercantil, sino a la creativa. Su fuerza radica en ser fiel a su ingenio, a pesar de oír otras voces que buscan silenciarla; pero como fuerza también es efímera y por eso se despiden de ella.
A pesar del frío acero, siempre estuvo presente el fantasma de la locura.

Escucha Wish You Were Here (1975) de Pink Floyd en Spotify.